MUCHO RUIDO POR NADA

El Teatro Peruano Japonés rinde homenaje a William Shakespeare 400 años después de su muerte, poniendo en escena una de sus comedias más queridas: Mucho ruido por nada (o Mucho ruido y pocas nueces). Con brillante humor el autor expone las complejidades del amor, los prejuicios falocráticos de su época y la misoginia dentro de una pequeña y conservadora comunidad de amigos que habita una villa del sur de Italia. La directora añade otra dimensión a la puesta empleando actores masculinos en papeles femeninos, como era tradicional en el teatro isabelino, permitiendo, desde una mirada actual, hablar sobre el amor más allá de los géneros.

En su búsqueda de las raíces shakespeareanas saltan a la vista dos elementos: la disposición del escenario, rodeado de público en la medida que La Plaza lo permite; y la elección de un reparto enteramente compuesto por hombres. Lo brillante es que dirige al elenco sin exigir comportamientos femeninos que distraigan la atención de la trama. Los actores a cargo se comportan como ellos mismos, asumiendo sin duda personalidades ficticias, pero sin el amaneramiento que un burdo montaje pudiera ofrecer.

“A través de este montaje queremos recordar que el amor va más allá de los géneros y asumir el reto de ponernos en los zapatos de la mujer. El teatro isabelino de la época hacía un gran esfuerzo por lograr que los actores se vieran realmente como mujeres: maquillaje, pelucas, elección de actores de acuerdo al biotipo que más se acercara al de la mujer, etc. Esta propuesta, en cambio, no busca ocultar el hecho de que son actores hombres encarnando a mujeres”, contó la directora.

El elenco de la obra lo conforman reconocidos actores como Óscar López Arias, Ricardo Velásquez, Javier Valdés, Carlos Tuccio (PMC), Ismael Contreras, Lucho Sandoval, Emilram Cossio, Rodrigo Sánchez Patiño, Pablo Saldarriaga y Claret Quea. Un elenco netamente masculino.